La verdad incómoda detrás de la desmotivación de tu equipo
- nltpanama
- Oct 2, 2025
- 3 min read
Updated: Nov 20, 2025
Este es un caso común y de seguro lo has visto o lo has vivido: Un nuevo colaborador llega con energía, ideas frescas y una actitud increíble. Tres meses después… parece otra persona. Ya no participa, se queja de todo y su chispa desapareció.
La primera reacción suele ser señalar al colaborador: “Le falta compromiso, tiene mala actitud”. Pero muchas veces el problema no está en la persona, sino en el ambiente laboral de la empresa, que lo ha intoxicado. Y porqué causa incomodidad, es un tema que muchos no quieren tocar.
Si bien es cierto que nuestra actitud es una decisión personal, un equipo desmotivado no siempre refleja falta de compromiso.
Muchas veces las razones están ligadas a factores externos como:
Un líder que no representa ni reconoce los esfuerzos.
Una empresa que no valora a su gente.
Un ambiente laboral cargado de tensión y sin espacio para respirar.
Falta de compañerismo, respeto o temas aún más profundos.
Por eso, como líderes y dueños de negocio, es válido hacer una pausa y preguntarnos: Si mi equipo está desmotivado, ¿Qué parte de esa responsabilidad corresponde a la organización?
Capacitar a tu equipo siempre es una gran decisión.
Les abre puertas de crecimiento y, con el seguimiento correcto, puede transformar por completo los resultados de tu empresa.
Ahora bien, antes de invertir en capacitaciones, detente un momento y pregúntate: ¿Realmente sé cuáles son los problemas que afectan a mi equipo?
Cuando haces esa evaluación previa, cada esfuerzo de formación se convierte en una inversión estratégica que de verdad impulsa a tu gente y genera impacto positivo.
Un diagnóstico de clima organizacional puede ayudarte a explorar aspectos clave como:
¿El equipo se siente valorado por sus líderes y compañeros?
Si está desmotivado, ¿Cuáles serían las razones?
Y sobre todo, ¿Qué cosas podemos hacer como empresa para aportar y construir un entorno más saludable?
Si prefieres hacerlo de forma más directa, las rondas de reuniones pueden abrirte los ojos. Te sorprenderías de la cantidad de respuestas y soluciones que vienen directamente de tu equipo cuando se sienten escuchados.
La frecuencia también es importante. En lugar de esperar seis meses o un año para realizar una gran encuesta, podrías hacerlo cada mes o cada dos meses, con un formulario de solo tres preguntas o una reunión de no más de 30 minutos. Así no se vuelve una carga de tiempo y se convierte en un hábito de conexión constante.
Muchas empresas ya tienen definidas actividades e iniciativas para procurar el bienestar, tanto mental como físico, de sus colaboradores. Sin embargo, no todas cuentan con grandes presupuestos para incentivos, y eso es normal.
Sin embargo existen aportes emocionales que no cuestan dinero y hacen una gran diferencia en las personas, como:
Transparencia y comunicación honesta.
Reconocimiento real (un gracias genuino vale más de lo que crees).
Políticas de puertas abiertas.
Fomentar la salud emocional.
Espacios para aprender, equivocarse y crecer.
Al final, la gente valora un ambiente de paz y confianza más que cualquier beneficio económico puntual.
La actitud empieza en cada uno de nosotros, claro. Pero seamos sinceros: El ambiente donde trabajamos puede marcar toda la diferencia.
Si ves a tu equipo apagado, no te vayas directo a buscar culpables. Mejor siéntate con ellos, conversa, escucha qué está pasando y ofrece lo que sí puedes dar: Apoyo, una palabra de aliento, un reconocimiento sincero.
Créeme, a veces ese pequeño gesto es justo lo que necesitan para volver a activarse.
Y no olvidemos que el trabajo personal siempre será muy importante. Un colaborador fortalecido, que invierte en sí mismo y en su desarrollo, tiene más herramientas para no dejarse intoxicar por lo externo. La empresa construye el ambiente, sí, pero cada uno también decide cómo quiere crecer dentro de él.
Si este tema te hizo click, quizás sea momento de dar un paso más para crear espacios de reflexión y crecimiento dentro de tu empresa. Esa es precisamente la esencia de nuestros talleres y programas en donde trabajamos con la actitud como pilar de desarrollo.



Comments